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Misión Estoy Vivo   


 

Estaremos en peregrinaje de amor y de esperanza : En las iglesias,
los hospitales, las escuelas, las familias, las comunidades religiosas.   ¡Bienvenida!

 
Oraciones

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Casa bendecida por el Padre
(Salmo 128)

     Ant. Dichoso el que teme al Señor y sigue sus caminos.

     La felicidad esta asegurada para los que buscan al Señor, para quienes aceptan sus designios.

     Del trabajo de tus manos comerás, ¡dichoso tú, que todo te irá bien!

     Tu esposa será como vid fecunda en el secreto de tu casa.

     Tus hijos, como brotes de olivo en torno a tu mesa.

     Con tales bienes será bendecido el hombre que confía en el Padre.

     Que el Padre nos bendiga por la acción del Salvador; que te permita ver la prosperidad de tu Familia todos los días de tu vida y que veas a los hijos de tus hijos!

     ¡Paz para todas las generaciones!

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Oración a la bondadosa Santa Ana

    Para obtener un favor especial ¡

     Oh gloriosa Santa Ana!, tan buena para todos aquellos que te invocan y tan llena de compasión para todos los que sufren, agobiado por el peso de mis penas y de mis preocupaciones, me arrojo a tus pies y te suplico de obtener de tu nieto Jesús, por la intercesión de la muy Santa Virgen María, tu hija y mi madre, el favor que deseo …

     No dejes de interceder por mí, te imploro, que mi pedido sea acordado por la divina misericordia. Obtiene para mí, por sobre todas las cosas, gloriosa santa, el ver un día a mi Dios frente a frente, para alabarlo, bendecirlo, amarlo, contigo, con María y con todos los elegidos, durante toda la eternidad. ¡Así sea!

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Oración a Nuestra Señora de la gran FE

     ¡Oh María, Madre de esta multitud que busca, a veces sin saberlo, la luz de tu Hijo resucitado. Madre de los pobres de todas las edades y de múltiples rostros. Madre de los humanos que dudan, que caen y quieren levantarse. Madre de todos los hijos de Dios, en un mundo afligido, de preguntas y de gran esperanza :

NOSOTROS TE SUPLICAMOS.

     Danos la gracia de ser discípulos como tu. Creyentes como tu. Influyentes como tu. Danos la fe que no duda. Aquella que mueve montañas. Aquella que cree firmemente que sin Cristo-Jesús nada podemos hacer y que su gracia nos basta.

     Despierta en nosotros el gusto de seguir a Jesús y el coraje para anunciar al mundo, en una nueva VENIDA, su amor y su alegría.

     En fin, conduce nuestros pasos hacia DIOS, para siempre, a la felicidad de tu Asunción. Cuando no habrá más dudas, ni sombras, ni duelo. Cuando lo veremos frente a frente, contigo, NUESTRA SEÑORA de la gran FE.

¡AMEN!

Jean-Claude Trottier. s.m.

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Los ojos fijos en Jesucristo, entremos en el combate de Dios

     He aquí un tema muy propio de la MISIÓN DE JESÚS VIVIENTE. Los ojos fijos en Jesús si queremos junto a Él realizar las promesas de nuestros Bautismo y vivir intensamente el Evangelio todos los días. Mirar a Jesús es recibirlo, es dejarse amar por Él, es también dejarse liberar por Él. Entrar en el combate de Dios es aceptar de caminar en Su Presencia para cumplir nuestro compromiso por el Amor, la Verdad y la Vida. Pidamos a la Virgen Maria y al apóstol Juan al pie de la Cruz que nos acompañen a contemplar a Jesús en la Cruz y nos ayuden a permanecer en las filas de Jesús que nos da siempre la alegría de los Hijos de Dios.

¡AMEN!

Yo los bendigo.

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Santa María, Madre de Dios

    Santa María, Madre de Dios, tú le has dado al mundo la luz verdadera, Jesús, tu hijo – Hijo de Dios. Tú te has abandonado completamente al llamado de Dios y te has convertido así en fuente de la bondad que emana de Él.

Muéstranos a Jesús. Guíanos hacia Él. Enséñanos a conocerlo y a amarlo, para que nosotros también, podamos sentir el amor verdadero y ser fuentes de agua viva en medio de un mundo sediento.


Benedicto XVI
Conclusión de su encíclica "Dios es amor".

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Santa Ana bendice mi familia

     Mi familia, ¡oh Santa Ana!, es el corazón de mi vida. Es mi pequeña Iglesia. Vigílala y protégela de todo mal físico o espiritual.

     En tu hogar vivían felices Joaquín, tu esposo y la pequeña María. Mas tarde, recibiste con amor a tu yerno, San José y sobre todo a tu nieto, Jesús, nuestro Salvador.

     Que tu familia nos inspire. Haz crecer en nosotros la hospitalidad, el diálogo y el apoyo mutuo. Que un amor profundo nos una, a padres e hijos. Si mi familia es destrozada por la separación o el divorcio, sé para nosotros la santa de la ternura y condúcenos hacia DIOS en la Esperanza.

     Santa Ana esposa y abuela, bendice a todos los miembros de mi familia. Mantennos fieles al Señor.

     Vuélvenos atentos a las necesidades de otras familias y protégelas.

¡AMEN!

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Homenaje a Maria

Para quien es infinitamente joven.
Porque ella es infinitamente madre.

Para quien es infinitamente recta.
Porque ella también es infinitamente interesada.

Para quien es infinitamente feliz.
Porque ella es infinitamente doliente.

Para quien es infinitamente conmovedora.
Porque ella es también infinitamente conmovida.

Para quien es infinitamente celeste.
Porque ella es también infinitamente terrestre.

Para quien es infinitamente eterna.
Porque ella es también infinitamente temporal.

Para quien es María.

Para quien está mas cerca de Dios.
Porque ella es también quien está mas cerca de los hombres.

Texto : Charles Péguy

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Confiemos a María

     Con el PAPA Benedicto XVI, confiemos a María, VIRGEN y Madre: la Iglesia, su Misión al servicio del AMOR.

     Santa María, Madre de Dios, tu has dado al mundo la Luz Verdadera, Jesús, tu Hijo... Hijo de Dios. Tu te has abandonado completamente al llamado de Dios y te has convertido así en fuente de la bondad que surge de Él. Muéstranos a Jesús. Guíanos hacia Él. Enséñanos a reconocerlo y a amarlo. Para que seamos capaces de un amor verdadero y ser fuentes de agua de vida en medio de un mundo sediento.

Encíclica : « DEUS CARITAS EST »
25 diciembre 2005

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Mi amigo JESÚS

     Mi amigo Jesús, mi Amo y Señor en Cruz. En este hermoso mes del Rosario, mes consagrado a la Madre (que tú has querido darme, a mí también como madre), - que maravilloso regalo! -, vengo a pasar unos instantes en tu presencia, junto a Ti. Te miro, generoso y lleno de ternura... Y yo pienso justamente en tu madre bendita, en nuestra madre María... Que generosidad la suya, que coraje de acompañarte hasta le cima del Gólgota, hasta la cruz. Su fidelidad, su apego a ti, día tras día, ella lo ha coronado magníficamente yendo hasta el final.

     Y cual ha sido su recompensa (y la nuestra!) : "Mujer, aquí está tu hijo; (Juan, Marcel, Mado, etc.): Aquí está tu madre!". He ahí que, aún con vida en la cruz, tú completabas su vocación y ...la mía! Gracias, Jesús, por estas maravillas.

     Abre hoy todavía mis ojos y mi corazón para que yo comprenda y viva Tu ultima voluntad y Tu ultimo deseo.

     Junto con mamá María ayúdame, ayúdanos a convertir este llamado en mensaje, a realizar Tu misión... de Cristo Viviente.

¡AMEN!

Padre José Villar, párroco

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Oración delante de la Cruz

Oh sangre divina corriendo a raudales
Tu nos hieres tan tiernamente
En lo mas profundo de nuestro corazón
Y tu terminas con nuestra esclavitud.

Tu cuerpo todo cubierto de llagas
Paga muy caro todas nuestras deudas
Y tu cruel muerte en la cruz
Abre nuestro corazón a la vida divina.

Cada herida es una boca de amor
Que nos dice tiernamente: « Yo te amo »
Tu pasión nos hace morir de pena
Y nos salva de la muerte eterna.

Fuego : Padre Amédé Dupas, s.J.

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Señor Jesús

      Tu que en la tierra fuiste elevado sobre la cruz para atraernos hacia ti, te rogamos: aumenta en nosotros la fe, condúcenos hacia la luz, indícanos los caminos de la verdad, guíanos hacia quienes esperan de nuestra parte un gesto de amistad, haznos amar tus mandamientos - del más grande al más pequeño -, asístenos para que los pongamos en practica y no permitas que nos falte, ni por un instante, la esperanza en Ti.

¡Amen!

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Señor Jesús, enséñame ...

     Señor Jesús, enséñame tu manera de mirar: como tú miraste a Pedro cuando lo llamaste a seguirte o cuando lo perdonaste después de su falta, o como tú has mirado al joven rico que no se decidió a seguirte, o como tú mirabas con bondad las multitudes que se apretujaban alrededor tuyo, o como tú mirabas exasperado a los Fariseos.

     Me gustaría conocerte como tú eras: tu imagen delante de mí, seria suficiente para cambiarme. El Bautista quedó subyugado por el primer encuentro contigo; el centurión de Cafarnaúm se sintió abrumado por tu bondad y un sentimiento de estupor y de fascinación invadía a quienes eran testigos de tus milagros. El mismo estremecimiento golpea a tus discípulos y, en el Jardín de los Olivos, la soldadesca aterrorizada cae a tierra. Pilatos se sentía incierto y su esposa estaba asustada. El centurión que te ve morir proclama tu divinidad en el momento mismo que entregabas tu alma.

     Yo quisiera verte como Pedro que toma conciencia delante de ti de su condición de pecador, cuando es sacudido de asombro frente a la pesca milagrosa. Yo quisiera escuchar tu voz como en la sinagoga de Cafarnaúm o como en el monte de las Beatitudes, o cuando te dirigías a las multitudes "enseñando con autoridad", una autoridad que no podía venir sino del Padre.

     Haz que seamos así tus discípulos, tanto en las cosas más grandes como en las más modestas, que seamos, como tú, totalmente consagrados al amor del Padre y al amor de nuestros hermanos y hermanas, sintiéndonos muy cerca de ti, porque tú has descendido hasta nosotros, que estábamos al mismo tiempo tan alejados de Ti, Dios infinito.

Pedro Arrupe, s.j.
«Escritos para evangelización», p.433

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Cada día tú me propones una nueva misión

     Cada día tú me propones una nueva misión. Pues, desde mi despertar, Señor, tú me tiendes la mano para indicarme como vivir para ti y trabajar para ti.

     Cada día me envías al obrador del mundo a convertir y tú quieres que me dedique totalmente.

     Cada día, por mis actividades, por mis oraciones y por mis sacrificios, tú me unes a tu gran misión y me enrolas como colaborador.

     Cada día, me brindas la oportunidad, alimentado por tu eucaristía, de fortificar mi coraje y de orientarlo hacia un sacrificio tal que pueda servir a todos los que lo esperan.

     Cada día, por tu Espíritu Santo, formas en mí un corazón misionero, animado por la voluntad de esparcir por todas partes la fe del evangelio.

     Forma en mí un corazón sensible a las miserias profundas de un mundo que busca la salvación y tiene hambre de Dios, que atormenta secretamente el fondo de tantos corazones. Dispone en mí la audacia de ayudar a todas las personas abandonadas.

     Forma en mí un espíritu decidido a emplear sus fuerzas para el desarrollo de la Iglesia, animado de un gran fervor para testimoniar de ti y para hacerte conocer y amarte.

     Forma en mí un corazón generoso, ávido de ofrecerse a todo sacrificio y todas las pruebas, para lograr una humanidad mejor, más creyente y amante, pues ...

Tú estás vivo.

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Oración al Sagrado Corazón de Jesús

Corazón de Jesús, tú eres Rey de justicia. Viniendo al mundo, Tú quisiste que los pequeños tengan su lugar. Tú te has colocado del lado de los pobres. Tú te has preferido a los enfermos, curándolos. Tú diste esperanza a los prisioneros. Tú has dado alegría a los niños. Tú, has conquistado los corazones. Tú, has dado tu vida para que nosotros podamos vivir. Corazón de Jesús, haz de nosotros seres justos y esperanzados para que podamos seguir tu acción en el mundo y que tu Reino se realice.

¡AMEN!

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Oración de curación al Sagrado Corazón de Jesús

    Sagrado Corazón de Jesús, cúrame y libérame de todo mal.

     Libera mi memoria de todo recuerdo doloroso.

     Cura, en mi imaginación, toda fuga de lo real y de la ilusión.

     Cura mi corazón de toda herida y del rechazo a perdonar.

     Cura mi voluntad de toda dominación.

     Cúrame de todo desequilibrio en mi sensibilidad, mi afectividad, mi emotividad, mi sexualidad.

     Cúrame de la humillación, de la culpabilidad, del sentimiento de inferioridad.

     Cúrame de mis ideas suicidas, de toda esclavitud: de la droga, del alcohol, del tabaco y del juego.

     Cura mi inteligencia de toda oscuridad.

     Cúrame de toda desviación heredada o proveniente de la educación primaria, de las presiones ejercidas sobre mí por mi medio familiar, escolar, social, eclesiástico que pudieran menoscabar mi libertad interior.

     Cúrame de todo aquello que mi ser ha padecido como negativo, como penoso, que haya sido retenido en mi inconsciente o mi subconsciente ...

     Corazón de Jesús, permite que prosperen en mí los frutos de una verdadera conversión y de encontrar mi libertad para hacer tu voluntad.

     Corazón de Jesús, purifica todo mi ser en tu sangre y ejerce tu Señorío sobre toda mi persona. 

¡AMEN!

Corazón de Jesús, en vos confío.

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Dios te salve, María de nuestra casa

     Dios te salve, María de nuestra casa, mujer, mi hermana humana, por ti Dios viene a establecerse en la morada terrestre. Contigo, la tierra de los vivos se vuelve cuna de Dios.

     Dios te salve, María de nuestra casa, mujer humilde, mi hermana humana, por ti Dios se aleja del cielo, de su gran poder. Contigo la tierra de los vivos se vuelve trono de Dios.

     Dios te salve, María de nuestra casa, mujer de cada día, mi hermana humana, por ti Dios viene a buscar a los olvidados de cada día para sentarlos a su lado, justo contra su mejilla. Contigo la tierra cotidiana se vuelve el espacio y el tiempo de Dios Servidor de los vivos.

¡Amén!
Autor : Charles Singer

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Dios con nosotros ...

     Dios con nosotros, tú sorprendes a la humanidad entera no por estar en el poder absoluto del tirano sino por estar en la promesa de un próximo nacimiento. Acompáñanos en nuestra marcha hacia el amor, para que podamos percibir tu presencia en el prójimo.

     Dios con nosotros, tú construyes la justicia y la paz, a pesar de la guerra, la intolerancia, el odio. Enséñanos a recibirte sin ninguna manipulación, a construir junto a ti un modelo más fraternal, así nuestros desiertos se transformaran en huertos.

     Dios con nosotros, tú respondes a nuestra esperanza haciéndonos compartir tu sed de liberación. Vacía en nuestras almas el hambre de tu salvación, para que con María disfrutemos la alegría de estar todos reunidos un día en tu Reino.

     Dios con nosotros, tú vienes siempre a salvarnos por el amor inerme del niño de Belén. Sé nuestra estrella en la noche de nuestras dudas, manifiesta tu llegada por signos de perdón, Tú, el Emmanuel, del pesebre a la tumba vacía.

Jacques Gauthier

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La espera de María

Ella contempla en su desolación,
la muerte de su hijo muy querido,
mientras que él rendía su espíritu.

Dígnate, OH Madre, fuente de amor,
hacerme sentir tus sufrimientos
para que yo llore contigo.

Haz que en mi nombre se encienda un gran fuego para amar mejor a Cristo, mi Dios y que yo pueda agradarle.

Extracto de "Stabat Mater Dolorosa".

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Cosagración de la misión

    Yo me consagro a ti "Jesús", TÚ, que eres una ofrenda al PADRE para la salvación del mundo.

     Yo te suplico de bendecir las personas fieles a tu amor. Porque tú eres el AMOR crucificado.

     Danos a todos nosotros SEÑOR, la sed, el hambre por todas las cosas celestiales.

     Yo te reconozco como mi único DIOS y SALVADOR. Tú eres el "VIVIENTE" que tu voluntad sea hecha.

     En unión con nuestro Santo Padre, en la Iglesia Católica Romana.

     Yo me comprometo según el llamado de la Misión "ESTOY VIVO".

Y.-Lucie

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Yo he dejado todo en tus manos!

     Yo he dejado todo en tus manos: lo que me agobia y que me apena, lo que me angustia y que me molesta, y la preocupación de mañana. Yo he dejado todo en tus manos.

     Yo he dejado todo en tus manos: la pesada carga arrastrada alguna vez, lo que lloro, lo que espero, y el porqué de mi destino. Yo he dejado todo en tus manos.

     Yo he dejado todo en tus manos: ya sea la alegría, la tristeza, la pobreza o la riqueza, y todo lo que hasta hoy he temido. Yo he dejado todo en tus manos.

     Yo he dejado todo en tus manos: ya sea la muerte o la vida, la salud o la enfermedad, el principio o el fin. Yo he dejado todo en tus manos.

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El Cristo en la Cruz

   Querido hermano, muy querido amigo: he aquí mi mensaje para ti, hoy día.

     Yo el Cristo en la Cruz, - desde mi cruz - yo te observo... si, has entendido bien: yo te observo, yo te veo, aún con mis ojos cerrados o abiertos, poco importa, incluso si tu crees que estoy muerto. Tienes razón: si, yo he muerto allí, pero una sola vez – "y de una vez por todas", como dijo nuestro amigo San Pablo. ¡Hoy y de ahora en más, estoy vivo, por ti... y por todos ustedes! Ahí tienes, entonces, la razón de este mensaje – válido para todo este año marcado, mejor aún, moldeado por la Eucaristía (490 Congreso Eucarístico Internacional, del 15 al 22 de junio, en Québec).

     Mi muy querido amigo: estoy cansado de verte luchar solo... o con tus cruces vacías, sin mí... o si lo prefieres, con cruces donde yo estoy todavía muerto... cuando, en realidad, ya no estoy muerto. Estoy VIVO. Más aún: yo soy EL viviente por excelencia, porque yo fui y yo soy todavía fuente de vida, "el Primero de los Vivientes". He ahí entonces por qué les he dicho – y les digo aún hoy –: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. En tus caminos encuentras y encontrarás, - como todos ustedes - , muchas cruces; si ellas están vacías o desnudas, separadas de mi, serán duras, temidas y pesadas de soportar. Si tú me ves allí, todavía muerto, terminarás teniendo miedo de mí. Pero yo los conozco a ustedes los humanos: ustedes sienten miedo de la muerte y los muertos no les agradan, y así terminan cansados de la muerte y de los muertos... (Esto, después de todo, es bien normal, ya que yo los he creado para vivir, por la vida) No olviden la palabra tan precisa y célebre de mi mártir - testigo y amigo -, San Ireneo de León: "la Gloria de Dios es el hombre viviente" ¡Allí tienes la verdad bien dicha! Y yo fui y soy todavía, ese hombre bien vivo. Y cuánto me gustaría que tú lo seas también, por tu propio bien y por la Gloria del Padre...de otra forma Dios sería el Dios de los muertos y no "el Dios de Abraham, Isaac y de Jacob" También tu serías como esos saduceos que no creían en la resurrección de los muertos y que quisieron impresionarme con esta historia ridícula y legalista de la mujer que se casó son siete hermanos, uno detrás de otro, para cumplir su ley, - no la mía! ¡Si, desde entonces y por siempre, yo soy el Dios Viviente y el Dios de los vivos y no de los muertos!

     Ahora yo soy para ti EL camino que lleva a la verdad, y la verdad los hará libres y entonces ella – la verdad -– los conducirá a la VIDA, a mi Padre – el Viviente por excelencia, la fuente de toda vida –, y hacia el Espíritu – el soplo de vida-–. Ahora tu puedes entender por que les dije: si ustedes no renacen del agua y del Espíritu, no podrán nacer o renacer a la Vida. Todo tiene su lugar en el proyecto de amor que les propongo.

     He ahí entonces por qué quiero proponerte, para este nuevo año, UN NUEVO PROYECTO, un nuevo desafío: PARTIR EN MISIÓN CONMIGO, EL VIVIENTE; pasearnos de parroquia en parroquia, de familia en familia para experimentar y decir a todos que ESTOY VIVO... ya que a mi gusta verlos, visitarlos, encontrarlos unidos y reunidos conmigo y en mí nombre. Entonces, contemplando felices al Dios de la vida, al Dios vencedor de la muerte, - a pesar de la cruz- soportando su cruz y vuestras cruces, ustedes serán de más en más, fuertes testigos de la vida … .

     Y así, en vuestro mundo de desconfianza, peor todavía de terrorismo, ustedes serán testigos de mí; tú serás testigo de la vida y del amor. Toma tu cruz del Dios Vivo y camina conmigo. "Vengan a mí todos los que estén apesadumbrados y fatigados que yo los reconfortaré", y así encontrarán la paz, el reposo de vuestras almas.

     Yo te aconsejo comenzar por un gesto simple: cuando te persignes, cuando te hagas la señal de la cruz sobre tu cuerpo – sobre tu frente (pensamientos y proyectos), – sobre tu boca (palabras), y – sobre tu pecho (afectos y sentimientos), no pongas solamente la cruz, ni la cruz sola sobre tu vida: ponme a mí allí, o si lo prefieres, pon toda tu persona y tu vida en mí, el fuerte, el viviente y vivificador, aquel que da la vida. Después de esta primera toma de conciencia, en este año eucarístico, podrás fácilmente dar un paso más: entrar y aterrizar en esta otra presencia, garantía de vida plena, la Eucaristía... "don para la vida del mundo"... de todo el mundo.

     Y, no olvides, que tú estás allí, tú formas parte, aproxímate entonces. Participa. Se parte integrante y activa de ese cortejo, de ese pueblo en marcha, animado por Cristo. Así cumplirás la voluntad del Dios de la Vida: hacer de la Eucaristía el monumento de su amor apasionado y fiel: "Haz esto en memoria mía".

Tu amigo : P. José Villar,
Representante eclesiástico

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